lunes, 2 de marzo de 2009

A partir de marzo se impulsará la lectura en distintos buses de Lima

Se imagina amigo lector si usted sube a un microbús y durante su viaje lee una revista colocada sobre su asiento en una gabeta. Pues ello será una realidad, a partir del 15 de marzo, a través de 60 vehículos de dos grandes empresas de transporte público.

A través del programa ‘Buses de la Lectura’ de la Municipalidad de Lima, se impulsará el hábito de leer en las personas mientras permanezcan en las unidades que las llevan a sus diferentes destinos.

"Consiste en dotar a las unidades de transporte de un dispensador con libros y revistas de lectura ágil tipo ‘Selecciones’ para ser usados por los pasajeros. Hemos visto que durante su tiempo ocioso gustan de leer y entretenerse", señaló Francisco Gavidia, gerente de participación vecinal de la comuna metropolitana.



El funcionario edil explicó que se ubicará en la parte alta de los buses que cubren la ruta Comas – Chorrillos y Los Olivos – Villa El Salvador (Etuchisa) espacios donde estarán al alcance varios tipos de publicaciones y periódicos.

Según Gavidia Arrascue, en el piloto realizado para aprobar este programa, se dio con la sorpresa que las personas no se llevan el material prestado y todo lo contrario, lo devuelven al terminar de ojearlo.

Asimismo, indicó que hay personas que pasan cerca de dos horas en un microbús y por eso se ha calculado que podría leer entre 20 a 30 minutos.

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Francisco Gavidia

1 comentario:

renezp dijo...

Pues que buen dato... Y qué "sorpresa" también me causa que no se lleven las revistas, que bueno. Y si es en ese tipo de buses modernos, pues ojala que sea cómodo.

Pero leer en combis o en otros buses con el olor a gasolina, con la cumbia o reggatón a todo volúmen, con los gritos del cobrador y algunos pasajeros, con los hedores y empujones de la gente (a pesar de estar sentado), con los baches de las pistas limeñas que hacen que saltemos y por ende nuestros libros también y con muchas cosas más... perturban la lectura, y fastidia.

Ojalá algún día todo el transporte liemño sea solo con esos buses grandes, a los que ya he subido.